Nutrición Terapéutica
No empieces una dieta que terminará algún día, comienza un estilo de vida que dure para siempre
Comer para cuidarte, no para castigarte
La nutrición terapéutica no busca perfección ni restricciones constantes. Busca coherencia, escucha y equilibrio.
Cuando la alimentación deja de ser una lucha y se convierte en una aliada, el cuerpo responde.
Qué es la nutrición terapéutica y cómo puede ayudarte
L' nutrición terapéutica entiende la alimentación como una herramienta para acompañar al cuerpo en sus desequilibrios, ayudándolo a recuperar su capacidad natural de autorregulación.
No se trata de seguir una dieta estricta, sino de utilizar los alimentos de forma consciente, adaptándolos a cada persona, a su momento vital y a su situación física y emocional.
Porque el cuerpo habla… y muchas veces lo hace a través de síntomas. La nutrición terapéutica permite escuchar esas señales y actuar de manera personalizada.
La alimentación como medicina diaria
Lo que comemos influye directamente en:
Digestión
Inflamación
Equilibrio hormonal
Energía y descanso
Estado de ánimo
Dolor y sensación de hinchazón
Cuando la alimentación acompaña, el cuerpo tiene más recursos para volver al equilibrio. Por eso, en alimentación terapéutica no buscamos solo “comer sano”, sino comer de forma que ayude al cuerpo a funcionar mejor.
Beneficios de la nutrición terapéutica
Mejora de la digestión y confort intestinal
Reducción de la inflamación
Regulación hormonal y metabólica
Energía estable y descanso reparador
Apoyo al equilibrio emocional y manejo del estrés
En qué situaciones la nutrición terapéutica es útil
Este enfoque es especialmente recomendable ante:
Etapas hormonales como menopausia o climaterio
Dolores articulares o musculares
Problemas digestivos, inflamación o sensación de pesadez
Cansancio persistente o falta de energía
Dificultad para regular el peso
Estrés mantenido o alteraciones del descanso
Cada una de estas situaciones requiere una alimentación adaptada a la persona. No existe una pauta única que funcione para todo el mundo.
Intestino, metabolismo y regulación interna
Gran parte del equilibrio del cuerpo se gestiona desde el intestino. La microbiota, el sistema nervioso y ciertas hormonas, como el GLP‑1, influyen en cómo digerimos, regulamos el hambre, gestionamos la energía y respondemos al estrés.
Cuando estos sistemas se alteran, el cuerpo pierde señales internas y aparecen los síntomas.
Desde la nutrición terapéutica trabajamos para:
Mejorar la función digestiva
Reducir la inflamación
Favorecer la regulación hormonal y metabólica
Apoyar los mecanismos naturales del organismo
Enlace científico sugerido sobre GLP‑1 y regulación del apetito
Suplementación natural: solo cuando es necesaria
En algunos casos, la alimentación por sí sola no es suficiente, especialmente si hay carencias nutricionales, mucho desgaste o procesos prolongados.
L' suplementación natural puede ser un apoyo puntual, siempre:
Bien indicada
Adaptada a la persona
Revisada dentro del proceso de acompañamiento
No se trata de tomar suplementos por sistema, sino de utilizarlos con sentido, mientras el cuerpo recupera su equilibrio.
Un acompañamiento integral y personalizado
En consulta no trabajamos con dietas rígidas ni protocolos cerrados. Cada persona tiene una historia, un cuerpo y un momento vital distinto.
El acompañamiento se basa en:
Una alimentación adaptada a ti
Educació nutricional para comprender qué necesita tu cuerpo
Uso consciente de alimentos con función terapéutica
Suplementación natural solo cuando es necesaria
Apoyo de acupuntura, si se requiere, para regular el sistema nervioso, el estrés y el metabolismo
El objetivo es ayudar al cuerpo a funcionar mejor, no controlarlo. La nutrición terapéutica permite recuperar la armonía y el bienestar de forma sostenible.
Descubre cómo la nutrición terapéutica puede ayudarte a recuperar tu equilibrio. Reserva tu consulta online y comienza a cuidar tu cuerpo de forma personalizada.
Menopausia y cambios hormonales
La menopausia no es una enfermedad, pero sí una etapa de grandes cambios físicos y emocionales.
Alteraciones del sueño, aumento de peso, hinchazón, cambios digestivos, cansancio o mayor sensibilidad al estrés son frecuentes en este momento vital.
Desde la nutrición terapéutica trabajamos para:
acompañar los cambios hormonales
cuidar el intestino y la microbiota
regular el metabolismo y la energía
reducir la inflamación y la sensación de pesadez
La alimentación, bien adaptada, puede marcar una gran diferencia en cómo se vive esta etapa.
Puedes ampliar información sobre menopausia y alimentación en el blog.
Dolor e inflamación
El dolor persistente no aparece por casualidad.
Muchas veces está relacionado con procesos inflamatorios de bajo grado, desequilibrios digestivos o un sistema nervioso en estado de alerta constante.
A través de la nutrición terapéutica buscamos:
reducir la inflamación desde la alimentación
apoyar la función digestiva
favorecer una mejor respuesta del organismo al dolor
acompañar al cuerpo en su proceso de recuperación
Cada persona expresa el dolor de forma distinta, y por eso el abordaje siempre es individual.
Estrés, cansancio y sistema nervioso
El estrés sostenido afecta directamente a la digestión, al metabolismo y a la forma en que el cuerpo gestiona la energía.
Cuando el sistema nervioso está sobrecargado, aparecen el cansancio persistente, los antojos, las digestiones pesadas y la dificultad para regular el peso.
Desde un enfoque integrativo trabajamos para:
apoyar al sistema nervioso a través de la alimentación
estabilizar la energía a lo largo del día
mejorar la respuesta al estrés
acompañar el descanso y la recuperación
En muchos casos, la combinación de nutrición terapéutica y acupuntura resulta especialmente eficaz.
Si vostè està experimentant molèsties digestives, com ara:
- La indigestió
- Gas
- Distensió Abdominal
- SIBO
- Intoleràncies alimentàries
- el restrenyiment o diarrea
Tratamientos de Microbiota
La Microbiota es esencial para el funcionamiento de nuestro organismo.
Tenemos mas de 100 billones de bacterias de entre 500 y 1000 especies diferentes que conviven en equilibrio.
Una mala alimentació, l'alt nivell d'estrès, alguns medicaments, o malaltia poden alterar aquest equilibri, que la "bona" bacteris disminueix i el creixement de l'potencialment patògens.
