Infancia
Acompañamiento natural en bebés y en la infancia
El inicio de la vida es una etapa de gran sensibilidad y adaptación. El cuerpo, el sistema digestivo, el sistema nervioso y el mundo emocional están en pleno desarrollo, y cada persona lo transita a su propio ritmo.
Acompañar la infancia no consiste en corregir ni acelerar procesos, sino en ofrecer un entorno de seguridad, calma y confianza. Un espacio donde cada criatura pueda sentirse sostenida mientras su organismo madura y se adapta al mundo.
En consulta acompaño a bebés, niñas y niños y a sus familias desde una mirada natural e integrativa, combinando reflexología, flores de Bach, nutrición terapéutica y cuidado de la microbiota intestinal, siempre desde el respeto profundo a cada proceso individual.
Un acompañamiento natural y respetuoso en la infancia
Cada criatura es única. No todas duermen igual, no todas comen igual, no todas reaccionan de la misma forma ante los cambios o los estímulos.
El acompañamiento que ofrezco se adapta a la etapa vital, a las necesidades reales del momento y al contexto familiar, creando un espacio tranquilo, cercano y sin juicios, donde tanto la criatura como las personas que la acompañan puedan sentirse a gusto.
Acompañamiento natural en los primeros meses de vida
Los primeros meses pueden ser intensos tanto para el bebé como para la familia. El sistema digestivo aún es inmaduro, el descanso es irregular y la adaptación al entorno puede generar malestar.
La reflexología infantil es una técnica muy suave y agradable que puede ayudar en situaciones frecuentes como:
Cólicos del lactante, gases y digestiones difíciles
Llanto inconsolable y nerviosismo
Dificultades para conciliar el sueño
Mucosidad, dentición o pequeños desequilibrios digestivos
El trabajo se realiza siempre con delicadeza, respetando el ritmo del bebé, y acompañando también a la familia con pautas sencillas para el día a día.

Crecimiento, emociones y equilibrio en la infancia
A medida que las niñas y los niños crecen, pueden aparecer nuevos retos: cambios emocionales, dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño o procesos repetidos a nivel digestivo o respiratorio.
Desde un enfoque integrativo, el acompañamiento natural puede ayudar a:
Relajar el sistema nervioso y favorecer la calma
Acompañar miedos, rabietas o momentos de cambio
Apoyar la concentración y la regulación emocional
Reforzar las defensas y el equilibrio digestivo
Las flores de Bach son una herramienta especialmente respetuosa en la infancia, ya que acompañan emociones y procesos de adaptación sin forzar ni invadir.
Nutrición y microbiota en bebés y en la infancia
El sistema digestivo juega un papel fundamental en la salud infantil. La microbiota influye en la inmunidad, la digestión, el estado de ánimo y el bienestar general.
Desde la nutrición terapéutica y el cuidado de la microbiota, acompaño a las familias para:
Favorecer una digestión más equilibrada
Apoyar el sistema inmune
Acompañar intolerancias, infecciones recurrentes o desequilibrios digestivos
Adaptar la alimentación a cada etapa del crecimiento
Siempre desde un enfoque flexible, realista y respetuoso, sin rigidez ni culpabilización.
Un espacio seguro para la infancia y las familias
El acompañamiento en la infancia no se centra solo en la criatura, sino también en quienes la cuidan. Madres, padres y personas acompañantes forman parte del proceso y también necesitan sentirse escuchadas y sostenidas.
Las sesiones se realizan en un ambiente relajado y familiar, donde cada familia puede expresarse con tranquilidad y confianza.
Si sientes que este enfoque encaja con tu forma de cuidar y acompañar, estaré encantada de escucharte y valorar juntas cuál es la mejor manera de acompañar a tu hijo o hija y a vuestra familia.

